Os voy a contar un chiste buenísimo, tanto que yo ya estoy MUERTO de la risa.
Uno (para más datos un servidor) va a una tienda de todo a 10€ (para más datos MGI) y compra un exprimidor eléctrico. Ese mismo día lo usa y comprueba que apretando con la fuera necesaria (no a lo bestia, sino normal, como siempre) el motor no tiene potencia y no gira, es decir, que para que funcione hay que apretar flojo, pero así la naranja se queda a medias. Así que limpia bien limpio el cacharro, coge el ticket y a los dos días se va a la tienda a descambiarlo.
Para no caer en otro posible incidente cambia el exprimidor eléctrico por otro manual de palanca, sin motor.
Una vez en casa lo prueba, nuevamente no funciona bien, volviendo a dejar la naranja medio exprimida. Otra vez limpia el aparato para devolverlo y exigir el dinero.
Dos días después, al lunes siguiente, coge el exprimidor y el... ¿ticket? ¿dónde está? Lo busca por todos sitios y no aparece...
Después de todo esto y tras intentar calmar la ira interior que le empezó a brotar se queda con el consuelo de que el exprimidor queda bonito en la cocina.
lunes 23 de enero de 2012
Zumo 100% amargo
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